Si de las primeras cosas que uno se da cuenta cuando acaba un proceso tan largo como éste es que todo tiene un final y que hasta lo que parece que no va a llegar nunca, al final siempre llega...lo siguiente que averigua es que el tiempo libre no corre igual cuando estás frita bajo la lamparita con la cabeza metida en los apuntes que cuando estás de un lado para otro haciendo lo que te da la gana...qué gran averiguación la mía ¿verdad? pues fíjense cómo ha sido mi vida los últimos años que yo acabo de enterarme.
Y el cuerpo se te queda hecho una pena...esa es la realidad...tanto dormir 8 horas para poder rendir, tanto "salir de tranqui", tanto no beber para estar fresco, tanto no caer en la tentación...que cuando tienes que darle caña...te dice que no...así que perdonen la expresión, pero tengo el cuerpo amariconao, con ese sentimiento de querer hacer cosas, pero con el cuerpo apático y chungo.
Poco a poco, sin hacer sobreesfuerzos, vamos a empezar a ponerle a punto, considero que ya he cultivado la mente bastante y que ahora, le toca el turno al cuerpo...así que vamos a empezar a incrementar el nivel de alcohol en sangre para que no caer redonda a la segunda copichuela, vamos a bajar las horas de sueño porque según algunas teorías conlleva un mayor aprovechamiento de la vida y vamos a empezar a prepararnos físicamente para hacer alguna carrerita popular, que ya hay ganas.
Esos son los planes iniciales...a ver qué se me va ocurriendo según vaya tomando aire.



