Las buenas canciones perduran en el tiempo, se enredan en la memoria del oyente, superan la indiferencia de los medios y se transmiten mediante el boca-oído, premian a sus autores con la gloria de haber hecho feliz a algún oyente, o a miles...
Eso pone en el libreto de la edición especial con motivo del 30 aniversario de Los Secretos que hoy me llevo a casa para escucharlo en los ratos tontos en los que entre hoja y hoja, bostezo y bostezo, se me vaya el santo al cielo.
Cierto es que en mi memoria, hay momentos que sólo caben en una canción de Los Secretos, y que en su inmensa mayoría son atisbos tristes del pasado, lógico si tenemos en cuenta la línea melancólica del repertorio del grupo. Pero mi teoría es que son canciones de las que te hacen tocar fondo para luego resurgir de tus cenizas y poder pasar a otras notas más animadas, una especie de transición musical para la superación de dificultades. Algo similar me pasa con Revólver.
Me hubiera encantado ver en directo al grupo original, pero he tenido que conformarme con ver en acústico a la formación que, desde el fallecimiento del alma del grupo, lidera Álvaro Urquijo. Excelente concierto, buenísimo sonido en el Conde Duque en el 2003, pero sin Enrique, algo descafeinado.
Son 4 CD's entre audio y video, pero voy a empezar por buscar qué corte hay que poner para que cuando monte en el coche suene Cambio de planes.