Ya he dicho que se ha abierto un tiempo a la reflexión y a la toma de decisiones, así que nada mejor que empezar aprovechando al minuto el fin de semana.
El domingo, café en mano, me uní a uno de esos planes que el despeje mental te anima a hacer. Nada de – uf, creo que aunque me apetece, voy a acabar tan cansada que el lunes no voy a tener energías, mejor será que repose en el sofá – No señores. Día intenso de recorrer la aspirante a los Juegos Olímpicos del año 2016 en su versión peatonalizada, desde Recoletos hasta la Cuesta de Moyano y desde allí hasta la Puerta de Alcalá atravesando el Retiro. Horas de jugar al golf, al ping-pong, al squash y a otros tantos deportes más con los enanos. Si quieren ver a las futuras promesas del deporte, pasen por el album.
Un día intenso que acaba con una buena película: Antes que el diablo sepa que has muerto, un virtuoso ejercicio de suspense y de historias ensambladas con la difícil técnica de los saltos en el tiempo que me ha dejado muy buena sensación. Me dicen a la salida del cine que el director de la peli tiene ni más ni menos que la pila de 83 años... lo cual hace que incremente las estrellas de la crítica.



