5 de febrero de 2011 | | 1 comentarios
Un placer en tres pasos
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20 de enero de 2011 | | 0 comentarios
El día de la independencia
Frente a la estadística de días normales que tiene la vida, hay momentos que marcan un antes y un después y, sin duda, uno de esos días es el aquel en el que sales de casa con la intención de quemar una etapa.
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9 de enero de 2011 | | 1 comentarios
Nuevas formas de año nuevo
El día de año nuevo como nunca: en la playa. Concretamente en Maspalomas. El faro, las dunas y también el viento y las piedras que traía la playa, hicieron del primer baño del año un momento algo accidentado, pero momento con mayúsculas al fin y al cabo. Excelente comida de año nuevo en un chiringuito rodeado de guiris, excelente conversación y compañía...planes de que esto no sea excepcional y se repita.
Por la noche, paseo de rigor por el precioso y colonial barrio de Vegueta con un guía insular derrochando historia y conocimiento de calles y localizaciones, para acabar cenando en un sitio canario pero no tanto, el Macabeo, una sugerencia para tener en cuenta si alguien pisa la capital de la isla.
P.D. A pesar del mayúsculo enfado, gracias Uri.
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30 de diciembre de 2010 | | 1 comentarios
Fin de año y década
Este año se ha focalizado en eso, pero ahí están los viajes para hacer más ameno el devenir de los acontecimientos y permitir que desconectes por un momento de las responsabilidades. Dos viajes muy importantes, inolvidables por el contexto, por su tipología, por las circunstancias en las que se desarrollan...primero un viaje para uno mismo: el Camino de Santiago, un viaje de esfuerzo, con lo imprescindible en una mochila cargada a la espalda, de kilómetros en los que las relaciones personales se tornan distintas en pro de una solidaridad hacia el desconocido que sólo suele verse en este tipo de circunstancias...un viaje con un punto de partida y un punto de llegada, a veces me cuesta convencerme de que tengo esos 185 kilómetros en las botas y también en la retina.
Y un viaje para vivirlo con otro...París. Maravillosa, impresionante, sin cabida en un epíteto. Una ciudad para los sentidos, para los sentimientos, para el cuerpo y el alma sin me lo permiten. París es un lugar para enamorarse, a pesar del estereotipo y lo manido de la imagen...no se puede evitar, es así y creo que Uri lo supo. Otro de los momentos estupendos que viví con él fue el fin de semana en Alicante como regalo de cumpleaños. He de reconocer que si este año tiene una banda sonora, ésta es la de Sabina.
Esos son los elementos que se sitúan estratégicamente en un año y lo localizan en la memoria con el paso del tiempo. Pero 2010 también fue el año en el que la familia tuvo salud a pesar de los achaques y aumentó con otro chico (y ya van cuatro), Hugo, que se adelantó y me pilló concluyendo la etapa siete que concluía en Arzúa.
2011 tiene el augurio de ser un año animado e intenso. Comienza la convivencia, lo que se traduce en cambio y sobre todo en la certeza de que hay pasos que se dan y que no permiten vuelta atrás. Son años de trasformaciones vitales tan importantes que es difícil no sentirse asustado o incluso, a veces, abrumado, pero también y sobre todo, esperanzado. Pero entre toda esta vorágine también hay hueco para la emoción, los acontecimientos sumamente alegres que les ocurren a los que están a tu alrededor. Qué bonito es oír ciertas noticias.
Sea como sea, 2011 nos pilla con planes y proyectos, con ganas de que las cosas salgan bien, de que todas las empresas emprendidas, en todos los sentidos de la palabra, prosperen y que el tiempo mientras pase nos vea alegres, satisfechos y juntos.
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23 de diciembre de 2010 | | 2 comentarios
Con buen pie
12 de diciembre de 2010 | | 2 comentarios
Serge Gainsbourg
Lo bonito de esta visita es que los cementerios se convierten en museos al aire libre. El turista puede hacerse con un plano y tiene que ir buscando por las diferentes cuarteles dónde está el número de tumba que pertenece a Oscar Wilde, el de Edith Piaf o el de Cortázar. A veces, hasta que coges el ritmo, puede costar un poco, pero puedes encontrar incluso algún operario que te ayude amablemente o que te diga que es una lástima que no haya una visita de escolares a la que seguir para no perderse ninguna.
Pero además de ver aquellas tumbas que uno está dispuesto a visitar, hay otra cosa bonita en esta forma tan diferente de turismo y es la de encontrarse tumbas de personajes a los que tienes especial estima y que ni siquiera sabías que estaban allí. A mí me ocurrió con la magnífica y solemne tumba de Susan Sontag. Iba paseando por el cementerio y de repente encontré su nombre a mis pies.
Ir en companía de alguien que tiene más de cultura francesa que yo también hizo que descubriera a gente de la que no había escuchado hablar y cuya tumba estaba especialmente animada con flores, dedicatorias y cajetillas de gitanes. Eso me ocurrió con Serge Gainsbourg, Uriel me dijo que era un cantante muy famoso y yo me limité a hacerle una foto a la tumba y a quedarme con la impresión de que debía rellenar esa laguna cuando volviera a Madrid, pero sinceramente, ni siquiera asimilé bien el nombre.
Pero bueno, uno vuelve a Madrid, guarda las fotos en un CD y se acuerda de los croissants más que de los cantantes muertos y no fue hasta finales del mes de noviembre cuando en una cena de mis antiguos compañeros de biblioteca, dos de ellos comenzaron a hablar sobre si habían visto la película biopic del un tal Gainsbourg. Yo ni recordaba el nombre, pero me metí en la conversación y me quedé con la curiosidad de nuevo de saber si era el tipo del que me había hablado Uri en el cementerio de Montparnasse.
Efectivamente, al día siguiente rescaté el CD y allí estaba, el mismo Gainsbourg, así que lo primero fue visitar el enlace en la wikipedia para enterarme de que, entre otras muchas cosas, mantuvo un romance con Brigitte Bardot y estuvo casado con Jane Birkin, ver sus fotos, sus videos en youtube, escuchar algunas canciones y por supuesto, hacerme con la película biográfica para saciar mi curiosidad.
La película se llama Gainsbourg: vida de un héroe y me ha gustado bastante, sobre todo porque además de contar la trayectoria del cantante desde un punto externo, también incluye elementos imaginarios que le dan un toque diferente al biopic. Recomendada queda para quien crea que pueda interesarle.
Si queréis saber más de los cementerios parisinos, visitad este post.
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7 de diciembre de 2010 | | 0 comentarios
I-letrados
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