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22 de diciembre de 2011 | | 2 comentarios

Un final...

¿feliz? ¿Cómo en las películas? - Podría ser.

Hasta donde sé, el tiempo es el que marca el ritmo de nuestras vidas, la mayoría de las veces de forma vertiginosamente increíble, por ello, la frase más oída de los últimos días del año puede llegar a ser ¿pero cómo se ha podido pasar tan rápido? Un año es un año, muchos días, muchas noches, muchas horas de trabajo y de esperar a que pase el tiempo...un año tras otro y el tiempo vuela, otra vez con la cuenta atrás y con los buenos propósitos, otra vez con las esperanzas a remojo para que todo vaya bien a partir del año que viene. Menos mal que tenemos cada 31 de diciembre para salir de ese bucle que sería la vida si no hubiera por donde ir fraccionándola.

Y ahora las cuentas particulares...qué se le pide a un año, qué se rememora de otro...2011 se va con la verdadera forma de hacerse mayor: irse de casa, con la experiencia vital de hacerse a las maneras y a las formas y a las etiquetas y a las manías y a las obviedades y extrañezas de otro. 2011 se va con un año dedicado a organizar cómo organizarse, con tiempo para sentirse mal porque no hay tiempo...con la sensación de haber vivido mucho tiempo una vida y tener que acostumbrarse a vivir otra. Un año de cambios.

Un año de viajes adaptados al bolsillo: una escapada a Pamplona, una semana en la estupenda ciudad de Estocolmo, un fin de semana largo en Bolonia y Verona, un puente en un hotel termal impresionante en Soria...Ahí quedan las fotos, el recuerdo, nuestros pasos sobre las ciudades, nuestros pasos por el mundo...juntos.

Me gustan los años pares, así que 2012 me suena bien. De todo lo que ocurra a partir de hoy poco se sabrá aquí, en este blog que comenzó en marzo de 2008 y que a su vez daba continuidad a otro blog que ya ni recuerdo cuándo empecé, por lo que supongo que han pasado 4 ó 5 años. Vuelvo la vista y creo que me hubiera gustado escribir otro tipo de cosas, haber tenido más constancia. Uno siempre quiere ser mejor, obtener otros resultados, pero somos los que somos y tenemos las cualidades que tenemos, por lo que éste es el inestimable resultado de unas cuantas horas frente al ordenador contando pequeños trocitos de mi vida, lo que me ha sucedido en este tiempo (y lo que me ha pasado por encima), lo que he disfrutado, he reído, he leído, he querido y he viajado...no puedo pedir más...sólo que este blog no desaparezca del espacio virtual y esté ahí cuando yo quiera releerlo porque en el fondo es un diario, una hoja escrita olvidada en alguna parte, una confesión escuchada a través de una rendija...un placer que me he permitido durante un tiempo pero que me pide darle fin porque un blog sin continuidad no tiene sentido.

Muchas gracias a todo el que haya llegado hasta este blog y hasta esta entrada por arte de buscador o de forma voluntaria. En el aire queda cualquier posibilidad de escribir de nuevo y empezar alguna vez desde cero. Quizás, quién sabe, algún día me atreva con unos versos. Con tiempo y con ganas de darle rienda suelta a la poesía, todo es posible.

Gracias por haber sido testigos de mi paso por la red. Gracias
ad infinitum por presenciar este final feliz...como en las películas.

9 de enero de 2011 | | 1 comentarios

Nuevas formas de año nuevo

Tengo que reconocer que la alternativa navideña de este año ha sido perfecta. Aunque confieso que me resultó un poco raro desanclarme de las formas tradicionales de celebración de fin de año y año nuevo, el resultado no pudo ser mejor. Una vez celebrada la nochebuena en su vertiente más tradicional y familiar, pusimos rumbo a Las Palmas de Gran Canaria el mismo día que 2010 llegaba a su fin, en tan sólo unas horas estábamos a 15 grados más de lo acostumbrado, en una terraza estupenda desde la cual divisábamos toda la ciudad y sus confines, agasajados por un amigo y su familia de la forma más espléndida que uno pueda imaginar y agradecer. En definitiva, un lugar nuevo, unos acompañantes diferentes y un año a estrenar una hora más tarde como mandan las leyes del "una hora menos en la Comunidad Canaria".


El día de año nuevo como nunca: en la playa. Concretamente en Maspalomas. El faro, las dunas y también el viento y las piedras que traía la playa, hicieron del primer baño del año un momento algo accidentado, pero momento con mayúsculas al fin y al cabo. Excelente comida de año nuevo en un chiringuito rodeado de guiris, excelente conversación y compañía...planes de que esto no sea excepcional y se repita.


Por la noche, paseo de rigor por el precioso y colonial barrio de Vegueta con un guía insular derrochando historia y conocimiento de calles y localizaciones, para acabar cenando en un sitio canario pero no tanto, el Macabeo, una sugerencia para tener en cuenta si alguien pisa la capital de la isla.

El día 2 de enero también fue día de playa a 27 grados que fueron disfrutados en una playa urbana pero de las mejores que yo haya visto: Las Canteras. Ambiente dominical y aunque no lo parezca, de enero: una playa llena a rebosar, baños en el agua fresquita pero no congelada y comida en el paseo antes de poner rumbo al aeropuerto a poner fin a un fin de semana relámpago pero bien aprovechado y cundido. Esperemos que los pensamientos de año nuevo se hagan realidad y alguna que otra isla nos invite a pasar otro invierno, tengo que asegurar que la inyección de energía que da el sol es impresionante.

P.D. A pesar del mayúsculo enfado, gracias Uri.

27 de diciembre de 2009 | | 0 comentarios

Cuento de navidad

Gente, gente y gente.
Madrid, un hervidero navideño imposible de atravesar sin mirar al suelo a cada paso, sin dejar de agarrar el bolso por si las moscas. Un gorro de Papá Noel, unas orejas de reno, unas pestañas a lo drag queen...la Plaza Mayor atestada de pelucas barriobajeras.
- Ni se os ocurra ir al Mercado de San Miguel -
- Bueno, pues tiraremos hacia la Cava Baja -
El Madrid intenso de las horas del aperitivo se extiende hoy más allá de las 4 de la tarde. Vermut de grifo, queso manchego en Casa Paco, huevos rotos en la taberna de Lucio, ni fritos ni cocidos, casi sin hacer, con patatas y jamón.
- Chicas, otra ronda, que yo creo que con esto sólo no hemos comido -
Se va apagando el sol que daba razón de ser a las terrazas, que haberlas haylas en pleno diciembre. Se afila el frío, se estrenan las manoplas, se agarra el brazo del que esté más cerca para protegerse. Un café y tartas que no se sabe si son postre o merienda. Son ya las 6 de la tarde y hay quien descubre la nueva ubicación del Oso y el Madroño.
- ¿Os acordáis cuando se tardaba una hora en llegar a Sol?
- Hoy en Madrid, todos los décimos acababan en trece.

20 de diciembre de 2009 | | 3 comentarios

El espíritu

Un padre abrazado a una hija que no podía reprimir las lágrimas. Una pareja -nórdica ella, español él- con un niño pequeño, al que corrían a abrazar sus abuelos. Una pareja que se abrazaba con una fuerza que sólo puede acumularse durante meses. Otra pareja que esperaba con una rosa en la mano. Unas mujeres que esperaban con un globo con las palabras Welcome Home. Una familia al completo y unas amigas que se repartían las letras de la palabra Bienvenida.
La sala de espera de un aeropuerto es un hervidero de reencuentros. Alguien siempre vuelve a casa, regresa al trabajo o empieza de cero en un nuevo lugar. No soy muy navideña, pero si en algún lado está el espíritu de estas fechas, ese lugar era la T4 de Barajas esta misma tarde. Sin consumismo exarcebado, sin regalos, sin luces: simplemente miradas y abrazos de quien lleva mucho tiempo sin verse y vuelve a casa...por navidad.

16 de diciembre de 2008 | | 4 comentarios

Montando el belén

Ya está ahí la Navidad con sus cosas típicas. Entre ellas, los belenes. Así, en plural, porque los hay de todo tipo.

En la biblioteca se ha montado un belén de plastilina que ha ido creciendo en las últimas semanas. Al principio era para los niños, pero al final una mano poco inocente -digamoslo así- ha asignado a cada trabajador de la biblioteca un personaje belenístico. A mí me ha tocado Herodes. No me pregunten porqué ya que me obligarán a poner cara de buena persona.

Sinceramente, no tocaba un trozo de plastilina desde primaria y digamos que tengo claro que nunca me ganaré la vida trabajando para Lladró...así que si he conseguido que Herodes tenga pinta de ser humano, ya me puedo dar con un canto en los dientes.

Les dejo algunos detalles de la figura para que vean lo que soy capaz de hacer con estas manitas.





Claro que cualquiera compite con artistas que son capaces de hacer estas cosas...