Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

24 de marzo de 2011 | | 0 comentarios

Escribir

Me gusta abrir de vez en cuando una pequeña rendija y confesar: soy poeta. Me gusta escribir y sobre todo, adoro la sensación de estar inspirada, que el poema sale, que tengo una primera frase con potencia que merece la pena ser continuada, me gusta sobre todas las cosas tener un final redondo, de esos que giran y sorprenden y gracias al cual le doy a "guardar como" y lo releo al día siguiente.

He escrito enfadada, triste, enamorada, desenamorada, frente al ordenador, frente a la hoja en blanco, de cualquier forma y siempre lo he hecho para decir algo que no podía decir de ninguna otra manera, con un espíritu un tanto desesperado o terapéutico para desahogarme como primera causa, para recordarlo tiempo después como segunda y para ser leída por otros de forma muy selectiva siempre como última.

Pero aunque no soy excesivamente prolífica, últimamente mi actividad poética está de capa caída, en barbecho como se suele decir. El traslado, la mezcolanza de sentimientos fue el último buen momento creativo, canalicé muchas emociones por ese camino de la misma forma en que otros buscan otras vías de escape y me quedaron un buen puñado de poemas. Pero una vez ejecutado el paso, agoté el tema, es necesario encontrar otro.

Ahora aguardo sin nada que decir, quién sabe si eso es bueno porque nada convulso me afecta en este momento o malo, porque la tranquilidad del poeta se puede convertir en una necesidad insatisfecha y poco agradable. Es lo que puede denominarse como ansiedad poética.

27 de octubre de 2009 | | 0 comentarios

Una de poesía

El paso a la jornada de mañana ha tenido sus efectos inmediatos y ya he vuelto a incorporarme al taller de poesía al que empecé a ir por allá por 2006 y que dejé a mediados del curso pasado. Tenía ganas, ya que el año pasado lo abandoné progresivamente debido a que mi turno de trabajo se solapaba y siempre llegaba a mitad del taller y porque llegó un momento álgido en la oposición en el que mis fuerzas no daban para prestarle atención a un tema que a mi entender, debe ser placentero y entretenido y no una obligación.

Cuando llegué al taller hace tres años, éste tenía un enfoque creativo y me vino muy bien para varias cosas: una, salir del armario poético, dos, deshacerme de la rima y otros vicios, tres, quitarme la vergüenza de leer ante el público y cuatro, adquirir una rutina para escribir.

La idea inicial del taller se ha ido bifurcando y donde había uno, ahora hay dos: un taller con enfoque creativo que lleva Óscar Martín Centeno y otro que se dedica a la parte teórica que lleva Guadalupe Grande. Este curso me he decantado por éste último, dado que ha llegado un punto en el que me apetece más escribir por mi cuenta y emplear mis propios recursos creativos, pero por otra parte, necesito más conocimientos sobre corrientes y autores para tener un poso de conocimiento que a veces echo en falta.

Donde sí convergen ambos talleres es en las actividades que se llevan a cabo en el Centro de Estudios de la Poesía y que este curso comienzan con un recital que gira en torno a la figura de Pepe Hierro y a su relación con la música.

Así pues, mañana estaremos en la Biblioteca Central enrevesando versos de Hierro con versos nuestros. En mi caso, he elegido el fragmento I del poema Adagio para Franz Schubert y a continuación leeré uno mío inspirado en los últimos versos del fragmento que, como es costumbre en mí, no tiene título. El resto de compañeros harán lo mismo con cosas suyas y como siempre, el nivel está bastante alto.

Al ser en la Biblioteca Central tengo el añadido de que habrá público que me conozca, pero que desconozca esta faceta mía, así que espero que no me fallen los nervios ni me tiemble la voz y no acelerarme demasiado para no estropear la puesta en escena que seguro que quedará estupenda.

18 de mayo de 2009 | | 3 comentarios

Benedetti

Era Benedetti un poeta de esos que gustan tanto y a tantos porque se les entiende. La poesía necesita tiempo para leerla despacio y digerirla y por eso no tiene tantos lectores, pero Benedetti llegaba a todos porque su poesía era ligera y a la vez profunda, no tenía la pesadez de los poetas enigmáticos y hacía versos de los de tomar prestados para dejarle a alguien caer en un momento de desesperanza, de amor, o de nostalgia.

Tenía la apariencia del oficinista que fue por muchos años, de hombre sencillo y no sé por qué, de hombre honrado y entregado a la causa de la escritura como tabla de salvación para los lectores que tropezaran con sus Inventarios o con su Primavera con una esquina rota, el Benedetti novelista no destacó tanto, pero también nos cautivó entre sus páginas.

Se me va un poeta significativo, como se fue José Hierro y se me irán otros a los que voy agrupando en la estantería de los libros a los que recurro cuando quiero que un verso me despierte o me apacigüe y me encuentro de bruces con el dilema - grandioso dilema - de no saber qué elegir.

Esta mañana cogí uno de esos libros de Benedetti que nunca leí linealmente, siempre a saltos, eligiendo la poesía no por la página, sino por el momento y llegué a uno de mis versos preferidos, dentro del poemario A ras de sueño, que por circunstancias de la vida, conservaré para siempre dedicado por el poeta en una feria del libro:



Hay que amar con valor, para salvarse.
Sin luna, sin nostalgia, sin pretextos,
Hay que despilfarrar en una noche
—que puede ser mil y una— el universo,
sin augurios, sin planes, sin temblores,
sin convenios, sin votos, con olvido,
desnudos cuerpo y alma, disponibles
para ser otro y otra a ras de sueño.


(A ras de sueño, 1967)

7 de enero de 2009 | | 0 comentarios

De pluma femenina

En la Feria del libro del año 99, cuando aún me duraba la tristeza porque unas míseras centésimas no me habían dejado hacer la carrera que quería, Maruja Torres me dedicó su libro Mujer en guerra con las siguientes palabras: A Carmen, este libro que quizá te ayude a ser fuerte y valiente. Que seas sobre todo, feliz.

Hoy me levanto con la noticia de que le han dado el Nadal con una novela en la que se ha servido de la muerte de dos grandes escritores y amigos: Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán para contar una historia sobre la amistad. Inmediatamente me apunto en la agenda el propósito de ser de las primeras cosas que lea cuando quede, al fin, liberada. A propósito del aniversario del Nadal, se reedita Nada, de Carmen Laforet. Un libro que me gustó en su primera lectura y que pienso volver a releer, quizá, a continuación del de Maruja.

No sé si lo que más admiro de Maruja Torres es su estilo periodístico, su carácter o que se haya hecho a sí misma de la nada. El caso es que desde que la conocí, me enganchó su personalidad y por eso, de vez en cuando, releo su dedicatoria para recordarme que en esta vida hay que echarle un par de narices, por no decir un par de huevos, a todo lo que hagas. En esas estamos.

También la releo estos días para inspirarme a la hora de hacer dedicatorias, ya que los Reyes, que definitivamente son magos, transformaron algunos poemas que tenía esparcidos en una bonita e íntima edición y su gran artífice y editor bien merece todo mi agradecimiento.

24 de noviembre de 2008 | | 0 comentarios

Poesía en escena II

El sábado volvimos a apuntarnos al plan de Poesía en escena. Ya saben, ciclo de poesía de diversas modalidades, conjugando diferentes artes. Así, un día nos encontramos ante poesía teatralizada y otro musicada. En definitiva, poesía mezclada con diferentes elementos y hecha por distintos autores, poesía que siempre queda bien y combina con todo.

Esta vez, poesía femenina y joven: Vanesa Pérez-Sauquillo y María Eloy-García. La primera, muy espontánea con su poesía apoyada en el gesto preciso, en el recital lento y pausado, en el tema cotidiano como demostración de que se puede hacer poesía sobre la ropa tendida y la cajera del supermercado, por qué no. La segunda, más introvertida, más lírica, muy suave en el gesto y en el verso. Y haciéndoles compañía a la izquierda del escenario, un cuarteto de jazz fuera de lo común, con sus instrumentos al uso y con otros que no lo eran tanto y una voz sorprendente, inusual, que borboteaba al hilo de los versos.

Y después nos fuimos corriendo, que habíamos quedado. Las invitadas al plan de la tarde enlazamos con el plan de la noche, con el oriental que no pestañea y nos contamos, porque hacía mucho que no nos veíamos en sábado y nos animamos con los futuros viajes y planeamos nuestro fin de año, que esta vez, caerá en día 3.
Y después de todo nos despedimos, porque creo que volveremos a coincidir más pronto que tarde, porque el sábado que viene puede que haya poesía en escena o puede que un musical, aún no se sabe con certeza. Lo iremos decidiendo sobre la marcha, según llegue el cuerpo al final de la semana.

31 de octubre de 2008 | | 2 comentarios

Variedades

Realmente no es que tenga mil motivos para no aparecer por aquí, si no simplemente dos: el estudio y el trabajo. Queda un hueco mínimo para otras cosas y algún entretenimiento ha de quedar relegado, esta vez le ha tocado al blog, para desgracia de los amantes de Sibelius en las inmediaciones de Pintor Rosales.

El hueco mínimo aún guarda ratos para el cine y para la poesía. Lejos quedan las series y la media de películas ha bajado sustancialmente, aún así, se me amontonan unas cuantas bajo el epígrafe
¡¿no me digas que no has visto la de...?! que últimamente se repite más de lo que quisiera, dejando al descubierto las lagunas que anteriormente podía, mal que bien, disimular. Son los efectos de frecuentar la compañía de un cultureta. Aún así, he visto cosas: Quemar después de leer, a lo Coen, Il y a longtemps que je t'aime, soberbia Kristin Scott Thomas y El niño del pijama de rayas, bonita pero sin llegar a la lágrima para la que suscribe, que no ha leído el libro.

Por otro lado está la poesía. Para disfrutar de ella en profundidad se necesita tiempo y tranquilidad, factores de los que ahora mismo no dispongo, así que sufro en silencio las consecuencias de no estar a la altura en la lectura que precisa Rilke o los simbolistas franceses que vendrán. Aún así, no me doy por vencida y sigo persistiendo en el intento desesperado de adaptarme a las circunstancias.

Como nunca está de más ver lo que la poesía pueda dar de sí en su modalidad escénica, el sábado 25 me fui a ver en compañía de poetas y no poetas a Gracia Iglesias, dentro del ciclo Poesía en escena organizado por el Centro de Estudios de la Poesía de Sanse. Ella misma aporta la crónica en su
blog.
Mientras el invierno sigue abriéndose paso a través del otoño, me quedo pensando en la cena japonesa que me espera esta noche, en la celebración familiar y en la visita nocturna al sur de la capital que me espera mañana para brindar por esos nuevos techos que esperamos sean capaces de soportar lluvias como las de estos días. Pienso en eso y en algún futuro viaje que ya va tomando sabor a vino tinto y por qué no...en quedarme encerrada durante unas horas entre cuatro paredes vacías.

25 de septiembre de 2008 | | 2 comentarios

Poetas

Dijo Neruda que la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita, pero puede suceder que escribir y necesitar confluyan en la misma persona y que entonces la Poesía (con mayúsculas) sea caída libre, terapia, despertar, exhaltación.

Pese a estar relacionada con la hondura y la tristeza, la poesía puede tener el fin que a uno le venga en gana, pues como todo arte, parte de la sensibilidad, de la inspiración y de abrirle puertas y ventanas a los sentidos. La poesía es en el fondo, un ejercicio íntimo de desnudez que de vez en cuando se muestra al resto del mundo y por tanto, se puede decir que quien sepa leer poesía, puede llegar a saber tanto como el poeta mismo.

Para los que anhelamos saber y precisamos ser orientados es muy satisfactorio saber que existen lugares donde este género tiene cabida en todas sus formas de expresión, donde pueden descubrirse sus claves con tan sólo una mesa y varios poetas en torno a ella.

A ese lugar llegué hace un par de años queriendo y necesitando poesía y aunque nunca corté el hilo, el último año lo pasé por obligación, más fuera que dentro, atendiendo y cuidando más mi poesía, distanciada de la del resto del mundo.

Este año los factores se han invertido y promete ser interesante, tenemos en la agenda a Rilke, a Rubén Darío, a Machado....Estoy contenta de tener una cita los miércoles a última hora y de haber vuelto a ellos: a los poetas que tanto y tan bien se han dejado guiar siempre por
Luz Pichel.

28 de marzo de 2008 | | 1 comentarios

Temas varios

Ganas de salir, actividades poéticas y próximas convocatorias.

Las ganas de salir son las propias de un viernes, los planes tranquilos han tenido su etapa pero como todos los ciclos, ahora que tengo que cuidarme de no trasnochar y de restarle tiempo al ocio para dedicarlo al estudio, me han entrado las típicas ganas de salir por ahí, así que andamos planificando el fin de semana, por lo pronto esta noche caen unas cañas con las compañeras, mañana creo que caen una cena y unas copas, con los de siempre, que ya no nos reunimos nunca.


Noticias poéticas varias: la exposición de la Nacional sobre juegos poéticos que pinta interesante y que se apila en el montón de las cosas por ver junto a la exposición de Modigliani y la de Picasso, y la celebración del día de la poesía en el CEP (Centro de estudios de la poesía), al que pertenezco en la distancia y añoro en poético silencio gracias a mi horario vespertino. Este año la invitación dice que se dedica a poetas madrileños y para mi sorpresa una de las poetas es Ruth Gabriel, la niña de Barrio Sésamo que ganó el Goya a la actriz revelación por Días contados, que parece ser que ahora se destapa como poeta...qué polivalencia la de algunos...

Próximas convocatorias: Las razones para aprobar una oposición son varias, una de ellas es la pela. Las tasas se llevan un pico en temporada alta como es el caso de este año...Jesús...la última, que será fuera de Madrid, me sale por 42€. Entiendo que es el coste de presentarse a escalas más altas con procesos más largos, pero entenderán que así los suspensos pasan de ser dramáticos a ser una tragedia...


Por cierto, que para cuando tenga fecha de primer examen lo anunciaré por si alguien quiere acompañarme en mi paseo a una de las ciudades más bonitas del sur de España.