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21 de marzo de 2009 | | 5 comentarios

De tabernas (I parte)

Lo bueno de que las poblaciones crezcan y se creen barrios nuevos es que cada poco tiempo, aparece algún sitio nuevo al que ir. No vivir en la capital te aleja un poco de los recorridos típicos: ir de vinos por las cavas, tomar el aperitivo en la latina...y aunque la diferencia sea, hoy por hoy, insalvable, por las poblaciones del norte y especialmente en los nuevos barrios, están apareciendo locales con bastante gusto que suplen un poco esta carencia.

Así que sin necesidad de irse muy lejos ni de volverse loco aparcando el coche, existen algunos sitios bastante majos donde tomarse un vino o una caña que apunto para aquellos que vivan por aquí y les apetezca hacer un tour.

Tierra de barros Vinoteca ubicada en un local bastante pequeño pero que puede dar cabida a 20-30 personas sin problemas. Venden vino por botellas, pero también sirven copas, cañas e incluso una botellita de champán más pequeña que las convencionales para compartir entre dos. Ambiente a partir de 30 años muy tranquilito.

Kranc Taberna vasco-argentina. Tienen una carta bastante maja de entrantes para probar en la barra y una carta con platos más contundentes por si quieres pedir en la mesa. También tienen postres, lo que suele ser bastante raro en tabernas de este tipo.

Sikaru Esta tabernilla apenas está publicitada, así que mejor decir que está situada frente a la estación de tren de Valdelasfuentes (Alcobendas) y que ofrecen de todo: vinos, cañas, copas y además, están especializados en tostas. Suelen estar bastante llenos y el local no es muy grande, así que los días de fútbol mejor abstenerse. Eso sí, entre semana es muy tranquilo y a las 11 ya están cerrando.

La frasca De este pequeño sitio (tiene apenas 4 mesas) me gustó la atención de los camareros y que puedes comer o cenar de pinchos sin necesidad de quedarte en la barra, cosa que no suele ser común porque las mesas suelen reservarse a los que comen o cenan de carta. Tengo ganas de volver a la hora del aperitivo a ver qué tal. Además, en la misma calle (María Moliner, S.S. de los Reyes) hay otros dos o tres bares para hacer una pequeña ruta y para completar la jugada, a 5 minutos está el pub irlandés Dublineses. Cuando fui cogí una tarjeta donde indicaban una página web que por lo que veo ahora, no está activa.

Imanol Aunque esté en un centro de ocio exclusivamente dedicado a la restauración, Imanol es al sitio al que más me gusta ir. Está ideada como cualquier taberna vasca: sidra, pintxos en la barra para coger libremente y palillos al plato para luego hacer cuentas. Es amplio, la clientela es variopinta y es casi imposible sentarse.

Hay unos cuantos más, pero aún tengo que seguir rastreando el callejero y completando la ruta.

15 de septiembre de 2008 | | 4 comentarios

Noches en blanco

Es la primera Noche en blanco a la que me he dignado a ir. En otras ocasiones me venció la pereza, las temidas muchedumbres, la imposible vuelta a casa. No tener nada en concreto que quisiera ver con mucho interés también contribuyó, pero en esta edición eso ha cambiado.

Después de esperar la reglamentaria cola de 3/4 de hora para conseguir las invitaciones el día de antes, el sábado atravesamos Madrid hasta Legazpi para ver el espectáculo
Canciones para Pedro en el Matadero, un espectáculo-homenaje a Pedro Almodóvar, centrado en la música creada por Alberto Iglesias para acompañar a gran parte de sus películas.

La primera parte estuvo en manos de la Orquesta de RTVE que ejecutó piezas al son de las imágenes que se iban proyectando en la pantalla gracias a la videoartista SOLU y que intentaban agrupar con bastante acierto los rasgos que han hecho característico lo que todos identificamos como estilo Almodóvar.

Tras un descanso más largo de lo esperado,
Concha Buika, a la que la misma Chavela Vargas ha reconocido como su hija negra, inauguró la parte interpretada acompañada a la guitarra por Javier Limón, el productor que le ha permitido darle un nuevo giro a la copla. Con su voz desgarrada cantó, entre otras, una inolvidable versión de Volver que nos dejó sin respiración. Con el último trago se unió a la portentosa voz de Miguel Poveda, un nuevo valor del flamenco que ha obtenido el Premio Nacional de Música y que cantó un Piensa en mí muy difícil de olvidar y que fue mi gran descubrimiento musical de la noche, de hecho, pienso dedicar algunas horas a escuchar lo que haya grabado hasta la fecha. El broche final lo puso Eva Yerbabuena, que bailó acompañada de la voz de Poveda y más tarde, con su cuerpo de baile al completo.

Tras eso, la hora se nos echó encima para ir a ver al funambulista que iba a recorrer el espacio que hay entre el Banco de España y el Instituto Cervantes, otro de los actos que me apetecía ver y que posteriormente nos hemos enterado por los medios que fue suspendido por el viento. A cambio nos encaminamos hacia Plaza de España para ver cómo la gente había tomado la Gran Vía y muchos hacían cola a la puerta de casi todos los teatros que ofrecían ver el backstage de la Bella y la Bestia o conversar con el elenco de la compañía la Cubana.

Camino a Callao paramos a conocer uno de esos bares que la Gran Vía guarda en la trastienda y en cuya barra bien podría acodarse Juan Madrid. Sólo le pusimos cara, porque apenas pudimos franquear el medio cierre para encontrarnos con unos amigos que apuraban la primera copa de la noche. La segunda tuvo lugar en la barra de
Destino Gran Vía, otro de esos pubs que no estaría mal tener a mano como comodín para dejarse caer cualquier noche. De ahí a casa, aprovechando que el metro hace horas extras en contadas ocasiones.

Y para rematar el fin de semana, lo último visto en cine ha sido
El rey de la montaña, película protagonizada por Leonardo Sbaraglia y María Valverde de la que desconocía por completo la sinopsis y a la que confieso haber llegado guiada por una elección de último minuto frente a la taquilla. La crítica queda en blanco debido a que, además de no saber muy bien qué contar sobre ella, mi opinión y la de los críticos profesionales que he leído a posteriori, son dos mundos opuestos entre los que media una distancia insalvable. Así pues, mejor lo dejamos estar.

28 de marzo de 2008 | | 1 comentarios

Temas varios

Ganas de salir, actividades poéticas y próximas convocatorias.

Las ganas de salir son las propias de un viernes, los planes tranquilos han tenido su etapa pero como todos los ciclos, ahora que tengo que cuidarme de no trasnochar y de restarle tiempo al ocio para dedicarlo al estudio, me han entrado las típicas ganas de salir por ahí, así que andamos planificando el fin de semana, por lo pronto esta noche caen unas cañas con las compañeras, mañana creo que caen una cena y unas copas, con los de siempre, que ya no nos reunimos nunca.


Noticias poéticas varias: la exposición de la Nacional sobre juegos poéticos que pinta interesante y que se apila en el montón de las cosas por ver junto a la exposición de Modigliani y la de Picasso, y la celebración del día de la poesía en el CEP (Centro de estudios de la poesía), al que pertenezco en la distancia y añoro en poético silencio gracias a mi horario vespertino. Este año la invitación dice que se dedica a poetas madrileños y para mi sorpresa una de las poetas es Ruth Gabriel, la niña de Barrio Sésamo que ganó el Goya a la actriz revelación por Días contados, que parece ser que ahora se destapa como poeta...qué polivalencia la de algunos...

Próximas convocatorias: Las razones para aprobar una oposición son varias, una de ellas es la pela. Las tasas se llevan un pico en temporada alta como es el caso de este año...Jesús...la última, que será fuera de Madrid, me sale por 42€. Entiendo que es el coste de presentarse a escalas más altas con procesos más largos, pero entenderán que así los suspensos pasan de ser dramáticos a ser una tragedia...


Por cierto, que para cuando tenga fecha de primer examen lo anunciaré por si alguien quiere acompañarme en mi paseo a una de las ciudades más bonitas del sur de España.