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4 de junio de 2010 | | 1 comentarios

Hipotecada

Todo se remonta al mes de mayo de 2008, fecha en la me lié la manta a la cabeza y dí la entrada para un piso y firmé un contrato de compraventa.

¿Tenía trabajo fijo? No.
¿Sabía con seguridad que iba a poder pagar la hipoteca? Tampoco.
¿En caso de aprobar las oposiciones sabía dónde podía recaer mi plaza? Nada de nada.

Por todo eso, hoy me pregunto cómo me aventuré y además, con tanta seguridad...pero el caso es que así fue, me dio por pensar que era hora de empezar a pensar en el futuro, que era una buena inversión y que siempre que mi futuro laboral estuviera en Madrid, no iba a tener problemas de localización y aquí estamos. Hoy ya soy propietaria de aquel piso en un barrio completamente nuevo al lado del aeropuerto y además, con un punto de frikismo: soy vecina de Belén Esteban, que no es cualquier cosa ;)


Tenía razón una amiga mía que cuando me vio agobiada con tanto número, tanto impuesto y tanta minuta, me dijo que todo cambiaría cuando pusieran las llaves en mi mano y así ha sido. De pronto te aflora el sentimiento de propiedad y más cuando comienzas a enseñarlo y tienes que empezar a planificar con qué lo llenarás (el cómo ya es otro asunto).

Hoy también podría hablar del tema de la sangría de los bancos, del chorreo constante de dinero que va a parar a mil y un sujetos visibles e invisibles que participan en el proceso de compraventa y un notario afín al Régimen (sí, ese Régimen), pero eso estropearía el momento y por suerte, ya está hecho: Ya soy propietaria (o lo seré, según se mire, en 2040).

22 de mayo de 2009 | | 2 comentarios

El último post oposicional


Las cosas no suelen suceder exactamente como uno imagina. Visualicé este momento muchas veces en mis horas bajas como el día más feliz de mi vida y aquí estamos, ocupando un puesto trece de treinta y tres y con una mezcla de sentimientos que me ha llevado horas desmadejar. Había hilado una teoría demasiado optimista y a raíz de eso, mi primera impresión ha sido agridulce, decepcionante, después he llorado los cuatro años y medio que duró la inversión personal y finalmente creo que he llegado al momento sereno del alivio.

Se acabó la incertidumbre machacona, el sacrificio hecho a la deriva y las cosas que se dejaron ir. Por el contrario, se quedan las cosas buenas y malas que me sucedieron y que hicieron mella hasta dejar su poso, así como las personas que se pusieron en mi lugar y me llevaron arriba (cuántas veces la digo y cómo me gusta esta frase).

No he conseguido el objetivo que me marqué profesionalmente, ése era mucho más alto y no era imposible, pero sí poco viable con las horas disponibles. Los que han seguido la trayectoria saben que acometí el estudio de esta oposición con un temario bastante desconocido pero, eso sí, con mucha capacidad de estudio ganada en los años previos e impulsada por las ganas de amarrar algo en firme que me diera la seguridad de poder pagar mi casa más que por vocación profesional (lo que viene a ser: más vale pájaro en mano que ciento volando). Ha sido una oposición diferente en temas, en procedimientos y como paradoja, la más difícil de conseguir estadísticamente de las que me he presentado. Además de todo ello, doy fe de que la suerte es un factor importantísimo en este tipo de asuntos.

Lo dicho, las cosas no suelen suceder nunca como uno imagina, ni mejor ni peor, sino diferentes. Gracias a todos los que lo han vivido y han estado ahí. Prometo que serán correspondientemente invitados a la celebración que seguro habrá con motivo de este día, 22 de mayo, festividad de Santa Rita, patrona de los funcionarios para más señas.

2 de abril de 2009 | | 4 comentarios

Fin de trayecto

Ese momento por el que se han hincado codos durante muchos días/meses/años llegó ayer y la alegría fue mayúscula. Realmente aún queda tiempo para que acabe el proceso, pero la parte de oposición ha acabado, ha sido superada y falta la parte de concurso, que salvo sorpresa, dejará igual o mejorará mi posición: la 6ª en el ranking. La nota del último examen ha tenido bastante que ver con esa escalada porque ha sido la 4ª mejor y mucho más alta de lo que me esperaba.

Quien haya seguido la trayectoria del primer blog Mentxu y su mundo de opositora y posteriormente este Notas al margen, se habrá dado cuenta en torno a qué ha girado mi vida durante mucho tiempo...visto desde fuera puede parecer desmesurado y obsesivo, pero les aseguro que trabajar y estudiar ha sido en muchas ocasiones una tarea tortuosa, máxime cuando tienes que luchar por no tener más cosas en la cabeza, algo imposible porque por mucha concentración que quieras tener, la vida no se para y nadie puede luchar contra los elementos.

Ayer cuando se desató la euforia sólo tenía ganas de hacer partícipes a los que han vivido este período casi tanto como yo...digo casi porque una oposición, por muy grande y generoso que sea tu círculo familiar y de amistades, es un proyecto sumamente individual y solitario. Por eso suele decirse que sólo sabe lo que es una oposición el que la pasa, son muchas las horas que se pasan en soledad y en silencio pasando por todos los estados de ánimo habidos y por haber.

Cuadro de estados de ánimos sobrepasados durante los últimos 7 meses

Pero todo viaje llega a su final...y ya podemos volvernos crédulos ante el axioma de que "el que la sigue la consigue" aunque hayamos renegado de ello una y mil veces. Ahora queda esperar los resultados definitivos y comenzar la mejor fase: la ronda de celebraciones.

Gracias a todos los que han aportado su granito de arena en esta aventura, en especial a los que siempre sostuvieron que estaban seguros de que lo conseguiría y me dieron esa confianza que por defecto de fábrica muchas veces me falta...

21 de julio de 2008 | | 0 comentarios

Intensos

La verdad es que es fácil, sólo hacen falta tres cosas: amigos, comida, bebida et voilà, ya tenemos la base...el resto corre de cuenta de la improvisación, del ingenio cada año más agudo de las que preparan los regalos. Este año cayó un kit para las futuras casas (con estropajo, enseres para jugar a las cocinitas y un pack para el dormitorio que dejo a su imaginación). A parte de eso, hubo atrezzo deportivo para mi compañera de cumpleaños y unas Converse y un bolso para mí.

A pesar de que la celebración fue un viernes, lo que nos dejó a algunos sin poder de maniobra para hacer reposo vespertino, se aguantó bien el tirón por este orden: tapeo, copas y bailes. La cámara de fotos que iba de mano en mano, echó humo, se ha hecho una exhaustiva criba por que ya nos ha quedado claro que si sobrios no tenemos el don de la fotografía, no les quiero contar lo que resulta cuando los reporteros van cargaditos...en fin, écheles un vistazo y háganse una idea de lo que dio de sí la noche.

Esta celebración fue sin duda, la más larga y multitudinaria, pero hubo muchas versiones del cumpleaños, cada una de ellas fue especial por unas circunstancias y sobre todo, por las personas con la que compartí esos momentos, en grupo o individualmente. Me quedo con ese conjunto maravilloso que resulta de ese todo.

Al final, con tanto ajetreo, parece que el cuerpo no te va a dar ni para llegar al mediodía del lunes, pero aquí estamos, así que démonos ánimos y pensemos que lo que se ve al fondo es un puente y que la semana acabará como lo hacen las películas con final feliz, en boda.

28 de abril de 2008 | | 6 comentarios

Habemus domum

No sé cuántos post habré escrito desde la inauguración de mi mundo de opositora en myspace, no me he preocupado de contarlo ni de recordar cuándo fue el primero. Un blog es una puerta abierta al mundo, demasiado abierta para algunos que opinan que se puede saber mucho de mí leyéndome. Puede que sí, pero yo discrepo y confieso que aún guardo muchas cosas para ese diario íntimo intangible que todos tenemos guardado, aunque aseguro que es un escaparate perfecto para mostrar mis grandes dilemas, certezas y alegrías.

Es curioso la de veces que oyes decir la frase ya te llegará cuando ansías esas cosas que supuestamente le llegan a todo el mundo y que tú esperas ver aparecer mientras oteas el horizonte poniéndote de puntillas. No lo ves claro hasta que se hace realidad, y muchas veces, por mucho que desearas ese momento, no sabes cómo ha sucedido.

He hablado algunas veces de la alegría subsidiaria (pero no por ello menos importante) que supone dar buenas noticias, pero la alegría en su estado puro se manifiesta al recibirlas. Hoy mi alegría está en la extraña belleza de los montones de tierra que apila una excavadora en el suelo sobre el que se construirán unas cuantos pisos, de los cuales, uno, tiene un significado especial: que será mío.
La alegría de las cosas que se esperan y aparecen es muy grata, la de las cosas que se esperaban para más tarde y que trae el viento de las oportunidades, es emocionante.