15 de diciembre de 2009 | | 0 comentarios
Artes mayores y menores
Etiquetas: Administración pública, Cosas que pasan, trabajo
1 de septiembre de 2009 | | 3 comentarios
Dilemas
En definitiva, llevo unos días sin salir de esta espiral y he pensado en lanzar mis dudas al exterior, a ver si alguien las recoge y quiere decirme qué le parece todo esto.
Etiquetas: Administración pública, Bibliotecas, Cosas que pasan, oposiciones, trabajo
22 de mayo de 2009 | | 2 comentarios
El último post oposicional
Se acabó la incertidumbre machacona, el sacrificio hecho a la deriva y las cosas que se dejaron ir. Por el contrario, se quedan las cosas buenas y malas que me sucedieron y que hicieron mella hasta dejar su poso, así como las personas que se pusieron en mi lugar y me llevaron arriba (cuántas veces la digo y cómo me gusta esta frase).
No he conseguido el objetivo que me marqué profesionalmente, ése era mucho más alto y no era imposible, pero sí poco viable con las horas disponibles. Los que han seguido la trayectoria saben que acometí el estudio de esta oposición con un temario bastante desconocido pero, eso sí, con mucha capacidad de estudio ganada en los años previos e impulsada por las ganas de amarrar algo en firme que me diera la seguridad de poder pagar mi casa más que por vocación profesional (lo que viene a ser: más vale pájaro en mano que ciento volando). Ha sido una oposición diferente en temas, en procedimientos y como paradoja, la más difícil de conseguir estadísticamente de las que me he presentado. Además de todo ello, doy fe de que la suerte es un factor importantísimo en este tipo de asuntos.
Lo dicho, las cosas no suelen suceder nunca como uno imagina, ni mejor ni peor, sino diferentes. Gracias a todos los que lo han vivido y han estado ahí. Prometo que serán correspondientemente invitados a la celebración que seguro habrá con motivo de este día, 22 de mayo, festividad de Santa Rita, patrona de los funcionarios para más señas.
Etiquetas: Administración pública, Alegrías varias, Cosas que pasan, oposiciones
2 de abril de 2009 | | 4 comentarios
Fin de trayecto
Quien haya seguido la trayectoria del primer blog Mentxu y su mundo de opositora y posteriormente este Notas al margen, se habrá dado cuenta en torno a qué ha girado mi vida durante mucho tiempo...visto desde fuera puede parecer desmesurado y obsesivo, pero les aseguro que trabajar y estudiar ha sido en muchas ocasiones una tarea tortuosa, máxime cuando tienes que luchar por no tener más cosas en la cabeza, algo imposible porque por mucha concentración que quieras tener, la vida no se para y nadie puede luchar contra los elementos.
Ayer cuando se desató la euforia sólo tenía ganas de hacer partícipes a los que han vivido este período casi tanto como yo...digo casi porque una oposición, por muy grande y generoso que sea tu círculo familiar y de amistades, es un proyecto sumamente individual y solitario. Por eso suele decirse que sólo sabe lo que es una oposición el que la pasa, son muchas las horas que se pasan en soledad y en silencio pasando por todos los estados de ánimo habidos y por haber.

Cuadro de estados de ánimos sobrepasados durante los últimos 7 meses
Pero todo viaje llega a su final...y ya podemos volvernos crédulos ante el axioma de que "el que la sigue la consigue" aunque hayamos renegado de ello una y mil veces. Ahora queda esperar los resultados definitivos y comenzar la mejor fase: la ronda de celebraciones.
Gracias a todos los que han aportado su granito de arena en esta aventura, en especial a los que siempre sostuvieron que estaban seguros de que lo conseguiría y me dieron esa confianza que por defecto de fábrica muchas veces me falta...
Etiquetas: Administración pública, Alegrías varias, Amigos, Celebraciones, Cosas que pasan, oposiciones
11 de enero de 2009 | | 4 comentarios
Lo gratis
Tiene toda la razón el Sr. Marías cuando manifiesta horripilado que no hay municipio español que no destine dinerales a las llamadas "Comisiones de Festejos" con el fin de organizar todo tipo de actividades que a mí, en particular, se me antojan superficiales desde hace mucho tiempo, pero que desde mi experiencia en ese sector, he podido comprobar que son un escaparate para las masas.
Intentaré ir más allá y decir que en muchas ocasiones he comprobado la querencia del ciudadano por “lo gratis”. Allá donde el ayuntamiento facilite algo – sea lo que sea, se lo aseguro – de forma gratuita, allá que se forman colas interminables. Ocurre con la cola de una hora que se forma para recibir un vaso de chocolate en navidad, las sardinas de carnaval o los almuerzos de las fiestas en verano. Quiero decir con esto, que la culpa de que se destinen partidas de dinero a actividades inútiles es del ciudadano, que pierde la percepción de que ese chocolate, sardina o almuerzo para el que ha esperado pacientemente (y a veces no tan pacientemente) durante una hora, ha salido de su bolsillo y que por tanto, no es gratis. Si el contribuyente rechazara que su dinero fuera destinado a estas actividades – por ejemplo, no arrimándose a ninguna cola – el ayuntamiento desistiría del gesto y el dinero iría a parar a otra cosa más o menos superficial, esa ya es otra historia.
Pero ¿qué ocurre cuando el ayuntamiento decide no hacer una actividad porque no considera conveniente acarrear con ese gasto, o porque no tiene suficiente tirón? que el ciudadano se enfada. Volví a comprobarlo el pasado día 5, en la cabalgata del municipio, cuando los ciudadanos vociferaban al paso de las carrozas contra el Ayuntamiento porque éstas no tiraban suficientes caramelos. ¡¡Rácanos!! – gritaba la señora que tenía al lado. Así – pensaba yo – así me gustaría verte gritar cuando vayas a quejarte porque te impongan la ORA o porque te han subido algún impuesto o porque no te respondan con la eficiencia debida.
Caramelos, sardinas, chocolate...elementos que individualmente no valen nada y que casi cualquiera podría sufragarse y que multiplicados por 1000, suponen un mordisco significativo del presupuesto municipal. Cosas que el ciudadano debería rechazar pero que al contrario, acepta alegremente de manos de políticos que se sirven de estas cosas porque saben que el contribuyente, no se sabe por qué causas, tiende a fijarse más en la cantidad que en la calidad. Pueden comprobar esta estrategia ustedes mismos en los programas de festejos que precedan al año de elecciones municipales.
Que nadie se extrañe por tanto, si digo que miro mal a algún que otro ciudadano cuando se acerca a la biblioteca y pregunta perplejo ¿y todo esto es gratis?
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