
24 de octubre de 2010 | | 1 comentarios
Cinco horas con Mario

Etiquetas: Cinco horas con Mario, Miguel Delibes, Teatro
19 de octubre de 2010 | | 1 comentarios
Mad Men

Etiquetas: Cosas que me gustan, Mad Men, Series
13 de octubre de 2010 | | 1 comentarios
Historias de supervivencia
Curiosa similitud la de esta historia con la que vivieron los supervivientes de la tragedia de los Andes. Busco información y me encuentro con que precisamente hoy se cumplen 38 años del accidente del avión que trasladaba al equipo de rugby desde Montevideo hasta Santiago. La coincidencia es estremecedora.
Sesenta y nueve días de dura espera, a expensas de lo que se decida y programe en la superficie. Una experiencia extrema para unos hombres que unos días bajaron para trabajar y se vieron obligados a paralizar sus vidas durante más de dos meses. Algunos de ellos no bajarán nunca más, pero apuesto a que la mayoría sí lo harán. Ójala que todo esto sirva para mejorar las condiciones de este colectivo en Chile y en cualquier país del mundo.
Etiquetas: actualidad, Chile, coincidencias, Cosas que pasan
4 de octubre de 2010 | | 6 comentarios
París y...sus monumentos
- Tiene unos cementerios que merece la pena visitar. Peculiares cuanto menos. Allí está la crème de la crème del mundo literario y cultural de los últimos dos siglos. Père Lachaise y Montparnasse se llevan la palma. Pero no nos confundamos, que no son parques temáticos, sino que hay que armarse de paciencia, hacerse con un plano y jugar al escondite...las tumbas no están anunciadas con luminosos precisamente. Por allí andan Edith Piaf, Sartre y Beauvoir, Cortázar, Chabrol...a los que la gente sigue rindiendo tributo, lo cual es lo interesante de la visita. Sin ir más lejos, damos fe de que hay quien sigue colocándose junto a la tumba de Jim Morrison, verlo para creerlo.
- Tiene museos como el Louvre, en los que podrías perderte durante días enteros, en los que te facilitan un plano con los principales reclamos para que vayas a lo concreto y donde ver a La Gioconda es todo un ejercicio de alargamiento de cuello y un ejemplo de la nefasta influencia de las cámaras digitales en algunos lugares turísticos.
Pero también tiene delicias en miniatura como el Museo Rodin, que es una casita con un jardín delicioso donde están El Pensador y El Beso, elementos prodigiosos del arte de la escultura.
Los Campos Elíseos desde el Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Concordia o incluso más allá si quedan fuerzas para atravesar los jardines de Tullerías.
Desde Trocadero, donde se puede aprovechar para hacer unas fotos espectaculares de la Torre, hasta el Arco del Triunfo.
Desde cualquier lugar de Montparnasse hasta la Torre, pasando por los Campos de Marte.
Por Belleville, por la rivera del Canal de St. Martin, el nuevo barrio de moda.
Por Montmartre, por la plaza de los pintores y las calles pintorescas, para bajar después desde Sacre Coeur hasta Pigalle y ver el Moulin Rouge, que es más leyenda que otra cosa y acercarse a ver dónde servía café la Señorita Amèlie.
Desde Place Vendòme, para ver el París del lujo, el glamour y la moda en los escaparates de Chanel y Bulgari hasta la Iglesia de la Madeleine y desde allí, continuar hacia Galerias Lafayette y la Opera.
Atravesar los puentes para ver cómo los franceses hacen picnic a base de queso, paté, vino y champagne en un banco aprovechando el buen tiempo y las vistas sobre el Sena (eso sí que es un botellón) y deleitarse con el río y lo que se puede contemplar en las dos orillas.
También tiene una catedral que es la señora madre de todas las catedrales góticas: Notre Dame. Donde el murmullo de cámaras es insufrible y la subida a las torres te deja sin aliento en cualquiera de los sentidos, los gemelos se resienten y la vista se nubla ante la panorámica que se despliega. Las gárgolas, esos seres de piedra que tanto inquietan, son de una belleza inexplicable.
Tiene unos jardines con lagos, sillas y tumbonas que misteriosamente, nadie roba ni destroza. La gente se sienta, descansa, charla, hace una pausa en el trabajo o hace footing...así son los Jardines de Luxemburgo o los de Tullerías.
28 de septiembre de 2010 | | 5 comentarios
París y...la comida
París y su comida...un aliciente más, si es que le hacía falta alguno.
Etiquetas: Comida, Cosas que me gustan, París, Vacaciones, Viajes
21 de septiembre de 2010 | | 2 comentarios
París
París es de primeras, lo que todo el mundo sabe: enorme, carísima, inabarcable para el visitante que cuenta con unos pocos días y preciosa. Si además luce el sol y el cielo está despejado, es casi perfecta. Digo casi porque como todas las grandes ciudades, también tiene sus defectos, aunque se le perdonen por la grandeza con la que puede ocultarlos.
Uno de esos defectos es que lo mires por donde lo mires, es una ciudad inaccesible. Soy joven y tengo plena movilidad, pero aún así no he podido dejar de reparar en la inexistencia de monumentos accesibles (excepto la Iglesia de la Madeleine) y en el hecho de que en el metro no existen las escaleras mecánicas salvo en contadísimas estaciones. Es decir, que creo que para ir a París y pateársela, hay que ser relativamente joven, así que no la dejen como viaje de celebración de las bodas de oro y tampoco se les ocurra llevar muchas maletas.
Otra cosa curiosa...yo sabía que París era famosa por sus cafés y restaurantes, pero no sabía que el número era tan exagerado. Además, no hay tascas, son todos elegantísimos, con terrazas acristaladas, mesas y sillas iguales, perfectamente ordenadas, a la misma distancia y con los clientes en hilera, todo el mundo mirando a la calle. Es decir, que tú quedas con tu colega para tomar un café y los dos os ponéis hombro junto a hombro a ver pasar a la gente. Eso es el café parisino por excelencia, luego, como en todos los sitios, hay sitios más pintorescos donde ese orden puede desmantelarse.
Hay pastelerías que parecen joyerías cuyas tartaletas, croissants, macarons y pan au chocolat, te llaman a gritos desde el interior. Sí, yo los he oído cientos de veces, y un par de ellas me arrastraron hacia las profundidades de un mundo maravilloso en el que me quedaría a vivir para la eternidad: perfectas cristaleras, con pastelitos perfectamente apilados y colocados sin romper en ningún caso la armonía de los colores. Sólo por ese detalle he decidido respetar profundamente a los franceses y alabar su buen gusto más allá de la Biblia-Vogue.
En París la diversidad cultural, racial y étnica es un hecho, pero lo que no esperaba era acabar pensando que todos los japoneses que no están en Japón, están en París. Su número es exagerado, así que me imagino que es su destino occidental preferido a fotografiar, porque su principal objetivo ha de ser ése, visto el despliegue tecnológico que atesoran en sus manos. Allá donde haya un japo, habrá una cámara, es un axioma.
París y sus jardines. París y sus puentes. París y sus cementerios...París y un añadido que siempre la hará así de divina. Auguro una serie monográfica parisina en el blog, puesto que habrá que explicar lo visto por partes, antes de que su imagen se vaya alejando en la memoria como los barcos que van atravesando, uno a uno, los puentes del Sena.
Etiquetas: París, Vacaciones, Viajes
11 de septiembre de 2010 | | 1 comentarios
Sombra aquí y sombra allá
Me encantan los potingues y fijarme en los looks de las revistas, pero la verdad es que diariamente no paso de un poco de maquillaje y rimmel para despejarme la cara de recién levantada. Cuando salgo o tengo algo especial me esmero un poco más y la verdad es que más o menos me apaño, pero de ahí a conjugar tres sombras en el ojo y tener idea de cómo se utiliza un corrector, una prebase para sombras o qué es un iluminador, pues como que no.
Así que ayer me fui con mi bono y previa cita al stand de M.A.C. en el Corte Inglés, dispuesta a que me actualizaran un poco y que de paso, me hiciera la pelota, ya sabéis, todo eso de: tienes una piel divina, qué pestañas más estupendas, te voy a poner corrector pero apenas lo necesitas y esas cosas, que bueno, pueden ser más o menos verdad, pero que mientras estás en un tocador, te las crees.
Una de las maquilladoras del stand se colocó el cinturón con un millón de brochas y comenzó a elegir un montón de productos que iba poniendo en el tocador según veía mi tipo de piel. Así que, grosso modo, esto es lo que me aplicó para conseguir un look estupendo: Crema hidratante, acondicionador labial, base de maquillaje, corrector para las ojeras, prebase para las sombras de los ojos, iluminador para definir los pómulos, tres tipos de sombra marrón cada una aplicada de una forma y con un pincel distinto y un toque de sombra negra, eye liner negro para delinear el ojo por arriba y por abajo, lápiz de ojos negro para la línea interior del ojo, colorete y por último, brillo labial.
El resultado: pues estupendo para salir de allí, colocarse un Armani, irse a una fiesta Vogue, pasar por el photocall y recibir un premio, pero la realidad era otra bien distinta: tenía reunión de vecinos. Así que cuando aparecí todos me miraban como si la del 1ºE fuera una vedette...en fin...que no se hagan ilusiones.
Realmente el precio del curso de automaquillaje te lo reintegran en productos de la marca, así que tienes la oportunidad de llevarte alguna de esas cositas que te han puesto y que te quedan tan estupendas, lo malo es que si pretendes llevártelo todo, ya puedes preparar la tarjeta. Así que lo más difícil es decidir qué llevarte: no era usuaria de productos M.A.C. hasta ahora, así que tenía que elegir qué era a lo que más partido podía sacarle.
La conclusión del curso es que para un buen resultado, son imprescindibles las herramientas, es decir, que el truco está en los pinceles, pero a la vez, también es importante el producto. Así que al final, me llevé un estuche con un juego de pinceles que además me dijeron que había tenido una suerte loca porque no suelen tenerlo y que, cuando los tienen, están todos reservados (una suerte de 56€), la prebase para las sombras y el eye liner negro.
Salí de allí con mis cositas y con las instrucciones del maquillaje apuntadas para que practique cuando quiera, con unos cuantos € menos, pero estupendamente guapa, la verdad. Así que a partir del lunes me pasearé por los Campos Elíseos con el rabillo del ojo bien definido, para honrar como se debe a Madamemoiselle "Coco" Chanel.
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