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8 de junio de 2011 | | 0 comentarios

Reflexionemos

Últimos coletazos de la acampada. El movimiento 15M instalado en Sol leva anclas y se va, no sé sabe muy bien a dónde, las posibilidades se inclinan hacia una acampada itinerante por la plazas de España, por un puesto fijo en el lugar donde germinó una idea que secundó una multitud e incluso quedan unos cuantos radicales que dicen que no se van, que el asentamiento es un símbolo que no debe desaparecer.


Opino que desde hace algunos días se estaba perdiendo el hilo. El movimiento estalló, tuvo una gran repercusión, un seguimiento social que se palpaba, pero poco a poco, como casi todo lo que ocurre, pronto acaba siendo sustituido por una noticia de mayor alcance o más reciente. Me ha parecido que la acampada perdía fuelle, que muchos secundamos la idea y la aplaudimos, pero que, desgraciadamente, en esta época de inmediatez y rapidez, todo está destinado a desinflarse, y en este caso, el movimiento debería transformarse en idea, en propuesta, en asociación, partido político, comisión o cualquier cosa que permita la adhesión de ciudadanos y canalización de ideas para su posterior encauzamiento administrativo o político.


Mientras esto ocurre, el movimiento ha permitido que durante estos días las conciencias se remuevan y grandes comunicadores escriban lo que muchos ciudadanos pensamos. Los puntos son claros y comunes: la corrupción, el despilfarro, la especulación, el desinterés de la clase política hacia la gestión limpia y transparente.


Ahí les dejo un artículo de Antonio Muñoz Molina de esos que a uno le gustaría escribir en un periódico, en una carta al director o en un blog de medio pelo como puede ser éste porque lo suscribe desde la primera a la última palabra y porque es necesario que se diga en voz alta todas las veces que sea posible y necesario para que todo el mundo, sea de izquierdas o de derechas, exija una forma de organización política que no desvirtúe la palabra democracia. A falta del don para la escritura que tiene en este caso Muñoz Molina, sólo nos queda leer y sobre todo, reflexionar.

23 de mayo de 2011 | | 1 comentarios

Si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir

A estas horas de la mañana de un lunes, todavía estoy despertando. Me desperezo frente a la pantalla del ordenador cuando nadie me ve y bostezo involuntariamente cada 10 segundos. La apisonadora electoral parece que ha llegado a su fin, aunque queden coletazos de trabajo sobre la mesa. Esta mañana, el bucle electoral me ha pillado con el sueño profundo y con la insuficiencia de menos de 7 horas de sueño cuando se ha estado al pie del cañón durante 15 horas.

Ha sido más de un mes de inteso trabajo y aprendizaje, de toma de contacto con la realidad que muchas veces se oculta en un segundo estrato y que sólo se descubre cuando llega el momento de ponerse a trabajar en el relevo de una función que alguien conocía a la perfección y se posiciona tras tu nuca a la espera de ver cómo lo haces. Pensemos que hemos puesto toda la carne en el asador a la hora de acometer las responsabilidades que nos correspondían en el proceso electoral y que el mundo laboral tiene caras distintas según la ocasión, pero que estamos aquí para hacer un papel digno.

Entre tanto, mi primera experiencia electoral se ha convertido en inolvidable, ya no sólo por el carácter personal que pueda tener participar activamente en un proceso al que todo el mundo está convocado y por el que tantos han luchado activamente, sino también por la trascendencia que tiene para la sociedad la formación del Movimiento 15M. La verdad es que no tengo nada que añadir a lo que
el alba es difusa ha contado, tampoco puedo añadir nada al texto ¡Indignaos! de Herman Hesse o a lo que se puede leer al abrir los periódicos desde hace más de una semana. Lo que ví en la Puerta del Sol es un ejemplo de civismo, organización y heterogeneidad, las consignas son de todos, no sólo de unos pocos.

Como ciudadana y votante, espero que el movimiento continúe más allá de la acampada y de las concentraciones, más allá del resultado electoral que han arrojado las urnas el 22 de mayo. Espero que los cauces administrativos al alcance del indignado sean suficientes para impulsar esos cambios que se demandan y que considero necesarios para perfeccionar una democracia que ha de estar en constante evolución y no para mal.

Ojala podamos ver con nuestros propios ojos que otros políticos y otras formas de gobierno son posibles. Por encima de todo deseo, buenos profesionales que ejerzan la política desde la excelencia, la buena gestión, el interés general y empezar a castigar como se merece la corrupción. Sólo entonces pronunciaré la palabra político y no me sonará despectivo.

10 de abril de 2008 | | 1 comentarios

Lentejas

La historia “del Quijote” va por partes...yo que había dado por zanjado el tema con un gesto airoso de mujer digna y un “porque yo lo digo y no se hable más” y ahora resulta que mi palabra no ha sido la última.

Mi jefa de sección me ha llamado a filas para concretar mi participación estelar en la lectura del día 23, así que he optado por la sinceridad y le he comentado que no iba a participar debido a reticencias personales que no quería expresar. Yo hubiera vuelto a hacer mi gesto de mujer digna y hubiera salido del despacho si ella no se hubiera empeñado en adivinar la causa, o sea que si alguna vez no queréis explicar el por qué de alguna de vuestras acciones, ni se os ocurra decir que no lo queréis decir, optad en todo caso por dar cualquier razón banal y alejada de la realidad, porque si no, el resultado será que el interlocutor de turno no parará hasta sonsacaros lo que sea, movido por la curiosidad.

La cosa ha derivado en un debate sobre los oportunismos, sobre el aprovechamiento de coyunturas de los políticos para sacar provecho personal a una situación y favorecer a entornos personales con cualquier excusa. En definitiva, todas esas cosas por las que no quería leer y por las que no he promocionado el acto como boicot.

Y al final...lentejas. Ese día leeré, por un lado porque lo he discutido con mi jefa y me niego a seguir recogiendo papeletas para ser la oveja negra y más por tontunas como ésta y porque como era de esperar, faltan voluntarios.

Leeré, aunque no considere adecuada esta adaptación que no dudo que sea un gran trabajo, hecha con frases simples donde en vez de decir que Alonso Quijano era un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor, dice que era un hidalgo alto y delgado (sic) y así de principio a fin.


En fin, habrá que considerar los tres minutos que durará mi lectura como una buena obra con la que ganarme el cielo. Espero que comprendan las circunstancias y no me tomen en cuenta el cambio, que ya bastante tengo.

25 de marzo de 2008 | | 9 comentarios

Recomenzamos


Inauguremos el espacio hablando de libros, de bonitas actividades de extensión cultural, de todo eso que tenemos bien aprendido por activa (en el trabajo) y por pasiva (en el largo y tedioso temario de la oposición). Comencemos también quejándonos, algo que no se nos da nada mal, para seguir en la línea del blog que hemos dejado atrás.

Este mes de abril que se aproxima se celebra el día del libro, recuérdenlo: 23 de abril. En esta ilustre biblioteca que habito, sufro y amo a partes iguales, se va a proceder por primera vez a la lectura de El Quijote por parte de aquellos ciudadanos que tengan a bien inscribirse y leer un par de páginas. En definitiva, un acto cultural que enlaza con iniciativas similares que tienen como objetivo rendir homenaje al libro y a la obra más universal en lengua castellana.

Todo este mundo idílico de libros, de gente leyendo en voz alta en el hall de una biblioteca, de oyentes al estilo de las antiguas narraciones orales, fue mi pensamiento durante algunas horas, incluso pensé en participar, hasta que alguien me informó de que si bien, esto no es el Círculo de Bellas Artes, no podemos pretender leer el Quijote en su versión extensa, por lo que se va a proceder a leer una versión adaptada, pero no una cualquiera, sino una especialmente realizada para personas discapacitadas o con una comprensión lectora limitada con un vocabulario adaptado a nuestro tiempo.

Quede dicho que es necesario que existan adaptaciones para que esta obra llegue a todo tipo de público y me parece loable la intención de los autores, pero no llegaba a entender el por qué de la elección de esa obra en concreto, el usuario medio de una biblioteca pública suele tener un cierto nivel cultural y si es una cuestión de tiempo, podría leerse otra adaptación o extractos seleccionados…Mi extrañeza se resolvió pronto: la coautora de la obra es por casualidad, el punto más alto de la jerarquía política cultural de este municipio.

Por si les quedaban dudas, este tipo de imposiciones “desde arriba” siguen existiendo, como debía ser costumbre ya en los tiempos de Cervantes.

Increíble pero cierto, nunca hubiera imaginado que iba a verme boicoteando la lectura del Quijote en el día del libro.