En fin, se acaba el tema estudiantil hasta junio, hasta entonces ya veremos qué trenes nos pasan por encima, qué hipotecas, qué entregas y qué desvelos...Por ahora las metemos todas en el cajón de la espera, ése que está justo encima del cajón de las mejores ocasiones, ése que siempre rebosa de cosas por hacer, de cosas por decir, de algunas también que suenan a triste como las palabras Washington o Nueva York, como la última canción que escuché en la radio y me hizo subir el volumen.
Mostrando entradas con la etiqueta Universidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Universidad. Mostrar todas las entradas
10 de febrero de 2010 | | 0 comentarios
Cosas que suenan
Mañana acaba esta corta época de exámenes. Ya voy guardando las expectativas y la mala sensación que me dejó uno de ellos, esperemos que mañana no se repita la experiencia. Cierro unos libros y abro otros, los que me esperan en el cabecero, la poesía surrealista de Desnos y una novela de esas que enganchan en la primera media hora. Ya es hora de pasarles las páginas.
A partir de mañana, se cierra el semestre escolar. Llega el carnaval y las fiestas de cumpleaños a las que hay que acudir disfrazado de no se sabe qué hasta última hora...o bueno sí, creo que ya tengo una idea...qué difícil es echarle imaginación y reírse del resultado sea cual sea...qué difícil quitarse este sentido del ridículo que creo que es el culpable de que no me haya disfrazado en unos cuantos años.
Etiquetas: Carnaval, Cosas que pasan, Exámenes, Universidad
7 de febrero de 2010 | | 3 comentarios
Pedir explicaciones
Día de antes de examen universitario. No me juego puesto de trabajo, ni castigo de papá sin veraneo, ni nada de nada, puro vicio esto de estudiar por estudiar, por saber simplemente, van a tener razón algunos...todos esos que me ponen cara de ¿pero tú no vas a parar nunca o qué? ¿O qué? pues eso digo yo, qué sensación más tonta ésta de estar tan insegura como siempre se está antes de un examen.
Y qué privilegio éste de estudiar por no tener otra cosa mejor que hacer y en la que invertir el tiempo libre. Qué sensación más rara la de mirar alrededor y pensar que no se forma parte de cuatro millones de parados y hacerlo con la sensación de haber escapado a tiempo de un laberinto al que se le cerraba la puerta...con la gota de sudor recorriendo la frente, tras dejar atrás la piedra rodante del templo maldito.
Y sin embargo, decepcionada, mucho. Porque no puede ser. Sencillamente no puede llegar a haber un 20% de desempleo en este país y no podemos dar pasos de cangrejo hacia una jubilación demasiado tardía. Y me da igual la lealtad partidista, no se puede avocar a una generación entera a tener un renglón en blanco en el currículum. Una generación preparada y sin embargo, acostumbrada al amparo paternal, bajo el cual he crecido yo misma: segura, caliente y bien alimentada.
Qué difícil resulta erigirse reivindicadora cuando se sabe que el mes siguiente se cobrará y el otro y el otro...pero cada cual tiene su historia y sus precariedades y su empleo mal pagado y no está de más quejarse y pensar que los demás también merecen lo que algunos tienen, y para ello, ha de existir una élite política preparada, que sepa lo que tiene entre las manos cuando coge el cetro, lo digo por estos y por aquellos, que nada surge de la nada. También lo digo por los ciudadanos, que deberíamos hacer bastante más uso de la reivindicación y de la petición de explicaciones a aquellos a los que concedemos el voto.
Mañana tengo examen de Fundamentos de Ciencia Política. Cuánta teoría y qué poquita práctica. Ése es el problema.
Y qué privilegio éste de estudiar por no tener otra cosa mejor que hacer y en la que invertir el tiempo libre. Qué sensación más rara la de mirar alrededor y pensar que no se forma parte de cuatro millones de parados y hacerlo con la sensación de haber escapado a tiempo de un laberinto al que se le cerraba la puerta...con la gota de sudor recorriendo la frente, tras dejar atrás la piedra rodante del templo maldito.
Y sin embargo, decepcionada, mucho. Porque no puede ser. Sencillamente no puede llegar a haber un 20% de desempleo en este país y no podemos dar pasos de cangrejo hacia una jubilación demasiado tardía. Y me da igual la lealtad partidista, no se puede avocar a una generación entera a tener un renglón en blanco en el currículum. Una generación preparada y sin embargo, acostumbrada al amparo paternal, bajo el cual he crecido yo misma: segura, caliente y bien alimentada.
Qué difícil resulta erigirse reivindicadora cuando se sabe que el mes siguiente se cobrará y el otro y el otro...pero cada cual tiene su historia y sus precariedades y su empleo mal pagado y no está de más quejarse y pensar que los demás también merecen lo que algunos tienen, y para ello, ha de existir una élite política preparada, que sepa lo que tiene entre las manos cuando coge el cetro, lo digo por estos y por aquellos, que nada surge de la nada. También lo digo por los ciudadanos, que deberíamos hacer bastante más uso de la reivindicación y de la petición de explicaciones a aquellos a los que concedemos el voto.
Mañana tengo examen de Fundamentos de Ciencia Política. Cuánta teoría y qué poquita práctica. Ése es el problema.
25 de enero de 2010 | | 2 comentarios
Exámenes de febrero
Estos días ando más centrada (o más bien descentrada) en los exámenes de febrero del grado en los que me auguro un nivel de desastre que puede oscilar entre grave y muy grave. De las cinco asignaturas cuatrimestrales, tengo en mente presentarme a tres...pero dado mi ritmo de estudio incluso me estoy pensado reducir el número y quedarme con dos que tampoco creo que lleve demasiado allá, pero bueno, por ahora las aguanto por puro orgullo, por aquello de que pagué la matrícula y me metí con todas las consecuencias...
Al ser primer curso todas las asignaturas empiezan con la palabra Introducción o con la palabra Fundamentos y continúan con las palabras Economía, Historia, Política, Derecho y Sociología. El caso es que el temario es interesantísimo (para mí, que me va el tema masoca y me matriculo a estas alturas en la universidad) y leo con muchísimas ganas un montón de información que tiene aplicación en la vida real y de la cual tendría que haber más conocimientos generales...eso sí, cuando llega el momento de analizar, memorizar y desarrollar temas por escrito, entro en modo bloqueo.
Lo peor de todo esto es certificar que nos pasamos la vida engullendo datos sin parar para soltarlos sobre cualquier examen y dar paso a cosas más interesantes. Resulta que tengo una asignatura de Historia idéntica a otra que estudié en 5º de carrera hace exactamente 6 años y medio. Tan exacta es que estoy estudiando por los apuntes de aquel año en vez de con el infumable libro de narrativa histórica que me han puesto por temario, y tengo que empezar de cero porque lo que recuerdo es insignificante...dato preocupante y que me crea no poca ansiedad al ver que he subrayado páginas, he hecho resúmenes y esquemas de cosas que ahora mismo me suenan a chino mandarín.
Si no me da un arrebato y quemo los libros antes, seguiré aguantando un par de semanas dedicándole tiempo y deseando que acabe el cuatrimestre terrorífico...diciendo eso de "haré lo que pueda y si no apruebo ninguna no pasa nada". Sabiendo que es una gran mentira y además de las gordas.
Al ser primer curso todas las asignaturas empiezan con la palabra Introducción o con la palabra Fundamentos y continúan con las palabras Economía, Historia, Política, Derecho y Sociología. El caso es que el temario es interesantísimo (para mí, que me va el tema masoca y me matriculo a estas alturas en la universidad) y leo con muchísimas ganas un montón de información que tiene aplicación en la vida real y de la cual tendría que haber más conocimientos generales...eso sí, cuando llega el momento de analizar, memorizar y desarrollar temas por escrito, entro en modo bloqueo.
Lo peor de todo esto es certificar que nos pasamos la vida engullendo datos sin parar para soltarlos sobre cualquier examen y dar paso a cosas más interesantes. Resulta que tengo una asignatura de Historia idéntica a otra que estudié en 5º de carrera hace exactamente 6 años y medio. Tan exacta es que estoy estudiando por los apuntes de aquel año en vez de con el infumable libro de narrativa histórica que me han puesto por temario, y tengo que empezar de cero porque lo que recuerdo es insignificante...dato preocupante y que me crea no poca ansiedad al ver que he subrayado páginas, he hecho resúmenes y esquemas de cosas que ahora mismo me suenan a chino mandarín.Si no me da un arrebato y quemo los libros antes, seguiré aguantando un par de semanas dedicándole tiempo y deseando que acabe el cuatrimestre terrorífico...diciendo eso de "haré lo que pueda y si no apruebo ninguna no pasa nada". Sabiendo que es una gran mentira y además de las gordas.
Etiquetas: Cosas que no me gustan, Exámenes, Universidad
31 de octubre de 2009 | | 4 comentarios
Enajenaciones mentales
Está claro que no se puede decir de este agua no beberé, porque si alguna vez juré o perjuré que no iba a tocar un libro cuando todo acabara, he tardado bastante poco en desdecirme.
Cinco meses, eso es lo que he tardado en cansarme de no tener apuntes sobre la mesa, y es que al principio dije que a la vuelta del verano empezaría a estudiar algo, luego dije que no, que necesitaba un año sabático, la idea me seguía rondando e intenté olvidarme buscando alternativas como la de estudiar inglés, volví a las andadas de nuevo, volví a decir que no, que necesitaba mi tiempo de libertad y dispersión...y finalmente he caído, me he matriculado en la UNED sin estar muy segura de si lo que estoy haciendo es una locura o un acierto...así son las cosas.
Lo hago un poco por afán de conocimientos y progresión. Cuando acabé el instituto, una serie de circunstancias me llevaron a elegir unos estudios, pasado el tiempo, mi trayectoria laboral me ha llevado hacia otros derroteros que no me disgustan, pero para los que los estudios que elegí no resultan muy completos. Así pues, he decidido que voy a estudiar lo que me apetece en este momento y lo que creo que me va a servir en el futuro de forma casi segura. Es decir, voy a elegir en consecuencia a lo que ya tengo y no sobre la hipotética idea de lo que en el futuro va a tener más salidas o me va a gustar más, que es lo que se hace cuando acabamos el bachillerato.
No quiero decir que me arrepienta de mis estudios, para nada. De hecho, si estoy aquí ahora es por ellos e independientemente de la calidad de la docencia en algunas universidad españolas, me han aportado un poso de conocimiento bastante importante y en primera instancia, disfruté mucho los contenidos...pero la vida da vueltas y ahora me apetece aprender otras cosas.
Así pues, estos días empezaré a hacerme con la metodología de estudio a distancia y empezaré a darle caña porque me he matriculado en el último momento, las clases ya se han empezado y los primeros exámenes serán a finales de enero. No tengo tiempo que perder y de paso, tampoco tengo nada que perder, si puedo llevar las cosas al día, dedicarle tiempo y examinarme, bien y si veo que la cosa no avanza o que no es compatible con mi vida actual, pues lo habremos intentado.
Así pues, me sumerjo de lleno en el Plan Bolonia y en un Grado de cuatro años en Ciencias Políticas y de la Administración. Ya les contaré si la experiencia es gratificante.
Etiquetas: Ciencias Políticas y de la Administración, Universidad
22 de mayo de 2008 | | 3 comentarios
La tierna historia
El amor de aula es algo muy manido, pero créanme, no hay nada mejor que disfrutar de una clase que trate sobre una materia interesante y profesar profunda admiración al docente que la imparte. Esos casos excepcionales son los que tienen la capacidad de salvar cursos enteros rellenos de créditos de dudoso contenido o de eclipsar a malos profesores para que queden relegados al siempre agradecido olvido.
Entre la cantidad ingente de créditos que tuve que cursar (me maravillo con los planes de estudios que incluyen los viernes libres), confieso que hay asignaturas de nombre imposible realmente difíciles de recordar y otras que vienen a mi mente de forma inmediata porque tienen algo en común: que están vinculadas a un buen profesor.
Luego hubo otras, un pequeñísimo número, con las que disfruté especialmente, tanto por las materias: Literatura y Fuentes de información en Ciencias Sociales y Humanidades, como por el profesor, periodista y escritor. No tengo pudor en decir que el tipo me parecía apuesto y que me encantaba verle, escucharle y cruzármelo en los pasillos con su eterno paquete de ducados.
Hoy me he topado por casualidad con su nombre y he hecho uso de esa poderosa arma de rastreo que es Google para ver en qué anda metido. He podido ver que sigue en la facultad, que después de la poesía y el relato está cultivando la novela y que ha ganado algún premio de cierta importancia. Supongo también que habrá tenido alguna que otra alumna que haya seguido sus clases sin pestañear y que haya saciado su curiosidad leyendo sus obras fuera de horario.
Entre la cantidad ingente de créditos que tuve que cursar (me maravillo con los planes de estudios que incluyen los viernes libres), confieso que hay asignaturas de nombre imposible realmente difíciles de recordar y otras que vienen a mi mente de forma inmediata porque tienen algo en común: que están vinculadas a un buen profesor.
Luego hubo otras, un pequeñísimo número, con las que disfruté especialmente, tanto por las materias: Literatura y Fuentes de información en Ciencias Sociales y Humanidades, como por el profesor, periodista y escritor. No tengo pudor en decir que el tipo me parecía apuesto y que me encantaba verle, escucharle y cruzármelo en los pasillos con su eterno paquete de ducados.
Hoy me he topado por casualidad con su nombre y he hecho uso de esa poderosa arma de rastreo que es Google para ver en qué anda metido. He podido ver que sigue en la facultad, que después de la poesía y el relato está cultivando la novela y que ha ganado algún premio de cierta importancia. Supongo también que habrá tenido alguna que otra alumna que haya seguido sus clases sin pestañear y que haya saciado su curiosidad leyendo sus obras fuera de horario.
Os dejo, para quien quiera conocerle, el enlace a una interesante colección de relatos breves que publica en la web de una editorial. Sé que mi opinión puede parecer subjetiva, pero creo que no me equivoco si digo que son buenos.
Etiquetas: Juan Gracia Armendáriz, Literatura, Profesores, Universidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)