Tanto hablar el sábado de metros cuadrados, propuestas de decoración y papel pintado en el cálido ambiente de una trattoria, que por el sabor de su canolos bien podría estar situada en cualquier pueblo siciliano, me inspiró a ir el domingo a visitar las obras de mi futura casa.
En la nada agujereada que había hace seis meses se levantan ahora 3 bloques y en el que corresponde a mi vivienda queda por construir sólo la tercera y última planta. Ya están los trasteros, los garajes y ya se podían ver los ladrillos apilados y listos para empezar con el siguiente paso.
Ahí queda el testimonio gráfico:
